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domingo, 2 de agosto de 2015

Madera

Me temblaban las manos
como el vaivén de la madera.
Estaba yo, sola,
y de repente estaba llena,
rodeada, desde abajo
por nuevas voces
que rompían mi crepitoso silencio.
Subí la escalera y pisé sus huellas,
me aferré a la barandilla
por la que pasaron ellos.
Escuché de nuevo,
ahora eran viejos.
Demasiadas arrugas
 juntas en un cuerpo
subí, bajé, les vi sentados
 como atendiendo
intentando aprender
a los niños, a los viejos.
Y ahora yo, sola,
ocupando mi tiempo en su espacio
mi espacio fuera de su tiempo.
Su presencia es recuerdo,
vagos fantasmas,
risas sin ecos.
Dejé de ser una extraña
bienvenida pero extraña,
para ser la de siempre,
la que quizás un día
sea otro fantasma del tiempo.
Espero que por lo menos
entonces resuene mi eco
no tanto de mi risa
sino de lo que late en mi cuerpo.



jueves, 23 de julio de 2015

Aunque no sepa retratarte

Sabes que no puedo
describir la forma de tus besos
ni el aroma de tus alas,
el color de las caricias
ni el calor de tus palabras.

Sabes que quisiera
predecir, con cautela,
cada una de tus arrugas
y acariciarlas y besar
tus heridas más profundas.

Aunque nos desgaste
el tiempo, volátil e infame,
con el roce de sus años,
ni siquiera la ausencia podrá
apartarme de tu lado.

Aunque a veces el silencio
interrumpa nuestro espacio,
serán mucho más fuertes
los desapercibidos detalles
y tu mirada transparente.

Perdóname así como soy,
porque es poco lo que te doy
cuando no hay expresión
ni canto ni danza ni paisaje
que sea grande en tu interior.

Sabes que no puedo
describirte con un verso,
ni a tu estar, tu luz o tu voz.
Pero si tuviera que llamarte
sin duda, de mis labios saldría amor.




lunes, 13 de julio de 2015

FHAL

Aún tengo tu mirada
clavada en la retina.
Me persigue,
de repente aparece
como en aquellos días,
buscando, esperanzada
luz en la noche más temible.

Aún encuentro en ella
esas olas de mar sangrío
de sueños muertos teñidas
al sufrimiento, indiferentes.
No comprenden que la vida
es mucho más que un camino
que no cabe entre fronteras.

Aún recuerdo tu paciencia
llena de fe y esperanza,
y en cada ojo reflejado
lo poco que nos hace diferentes:
la experiencia de tus años,
el dolor a tus espaldas,
tu humanidad, mi indiferencia.

Aún lo recuerda tu mirar,
no solo las palabras hablan
lo importante en el fondo
es lo bueno que cada uno
guarda sin máscaras ni despojos,
lo que su corazón canta
con la verdad de su propio amar.

No sé si he aprendido
que a los dos nos brillan
con el mismo brío las estrellas.
Ni sé a dónde me llevarán
el desgarro y la impotencia,
si caerán en esa cima
donde ignoro todos los gritos.

Pero aún veo tu mirada, Fhal,
clavada en mi retina.
Me busca,
me saluda y me recuerda
lo grande que es la vida.
No sé qué encontrabas, Fhal,
en mi pobre y torpe escucha.

Espero que nunca deje
de hallarme en cada esquina,
me interrogue y despierte
del solo verme a mí misma.
Aunque no pueda una mirada
cambiar a todo un mundo,
a mí sí que me cambia…

Aún espero tu mirada, Fhal,
grabándose en mis pupilas.
Dándome un poco de tu confianza
de tu esperanza y justicia.
Que no se me olvide pronunciar
tu nombre, con toda tu vida.
Guardo tu mirada, Fhal…

 y te ofrezco la mía.




miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Y tú por qué escribes, poeta?

¿Tú por qué escribes, poeta?    
-Se preguntó al alborear el día-.
 Contestó con su silencio, pensativo. 
  
¿Tú por qué escribes, poeta? 
-Le planteó el sol, con curiosidad-. 
Para que puedan ver los colores 
con los que tu luz nos acaricia.
  
¿Tú por qué escribes, poeta? 
-Le susurró el mar, distraído-. 
Para poder apreciar tu inmensidad, 
y la vida que esconde tu horizonte.  

¿Tú por qué escribes, poeta? 
-Le dicen las flores mientras camina-. 
Para que tus pétalos caídos 
no reflejen un solo “no me quiere” más. 
  
¿Tú por qué escribes, poeta? 
-Interroga el tiempo, sin hallar razones-. 
Para que tu huella sea alegría 
y encuentro con nosotros mismos. 
  
¿Tú por qué escribes, poeta? 
-Cualquier persona, con tranquilidad-. 
Para decirte en silencio 
lo que el silencio no puede callar, 
para decirte que te quiero, 
para poder ver eso que tu mirada 
profunda acaba de atrapar. 

Escribo porque crezco 
navegando por mi alma 
al tomar como veleros 
las raíces de estas palabras 
que hasta ti me quieren llevar.




martes, 4 de noviembre de 2014

Juntos de la mano


Con muchísimo cariño

Juntos de la mano,  
un mismo corazón  
que  paso tras paso 
se vuelve aún mayor.  

Dos sombras, un abrazo; 
el cobijo y posición 
protegido y amueblado 
contra la duda y el temor. 

Caminos entrelazados 
florecidos de amor 
que son el amparo 
del que escucha su canción. 

Incansable entusiasmo, 
como dos niños de excursión, 
porque juntos en este barco 
comparten el timón.

Dos voces, un relato 
que entonan con ilusión 
a los que estamos en esos trazos, 
al que disfruta de este calor.

Sus vidas, gran regalo 
su entrega, sin condición 
su presencia, a nuestro lado 
inverseable, su amor.



domingo, 2 de noviembre de 2014

Santos

Sembradores de caricias
entre las llagas del dolor,
que llevan la alegría
al más escondido rincón.

Con su presencia iluminan
la soledad del adiós,
sus palabras se hacen vida
con ternura e ilusión.

Dan la mano y caminan
con quien  tiembla en su interior,
en la sencillez de cada día
construyen un mundo mejor.

Los pequeños detalles cuidan
con esmero y atención,
con su abrazo alimentan
a los que necesitan comprensión.

Son luchadores de la justicia
de la esperanza y el amor,
santos que viven y sueñan
como tú y como yo.
Santos que dedican su vida
a seguir la voz de Dios.




martes, 22 de julio de 2014

Cuando pronuncies mi nombre

No quiero ríos de pasividad 
ni ráfagas de miedo 
no quiero un rayo de sol 
que cubra todo el cielo 
si es de un astro fugaz 
inseguro y pasajero. 

Prefiero la complicidad 
del callado silencio 
a palabras vacías 
que resuenan a hueco, 
prefiero la transparente voz 
del de los brazos abiertos. 

No quiero valles de felicidad 
si por caminar de ella me alejo, 
ni la alegría voraz 
que despierta el ego 
si no es compartida 
con cuidadoso esmero. 

Prefiero la espontaneidad 
del susurro del viento 
cuando canta de amor 
y te renueva por dentro, 
dejarme llevar 
aún sin conocer el sendero. 

No quiero olvidar 
cada uno de los deseos 
que se quieren quedar 
entre los pensamientos, 
que remueven el alma 
y dan sed a los viajeros. 

Prefiero la suavidad 
del mar, siempre inmenso, 
que acaricia la arena 
en todo momento 
y da forma a la roca 
en la constancia del tiempo.  

No quiero abandonar 
las luchas y los miedos 
que en cada uno están 
esperando luz y consuelo, 
cuando pronuncies mi nombre 
en medio del desierto.







viernes, 11 de julio de 2014

El amor juega a esconderse

El amor juega a esconderse
como un niño entusiasmado
que no desea otra cosa
que al final ser encontrado.

Es el amor tan inocente 
que espera, apasionado,
que cada una de las personas
se arrope en su regazo.

Se mezcla entre la gente,
ese amor desinteresado,
en las acciones que ahora
se posan en tus manos.

Es suave como la nieve,
pero ardiente y colorado,
precioso como las rosas
que florecen con cuidado.

Búscalo, no desesperes,
en las pericias del trabajo,
en la mirada que perdona,
y entre las calles de tu barrio.

Cuando consiga sorprenderte
y te abrace aliviado
no tengas miedo de su historia,
no lo apartes de tu lado.







martes, 27 de mayo de 2014

Gaviotas

Acaricié unas palabras
sobre la orilla del mar,
ahora son gaviotas pardas
que surcan la paz.
Sobre la costa baten las alas
y planean sin descansar,
solo para coger aliento paran
y se apresuran a vigilar.
Guardan sueños que se alcanzan
o naufragan con pesar,
los cuidan con la esperanza
de que echen a volar.
Escucha a las gaviotas si te llaman
es su forma de avisar
de que en el fondo tu alma
tiene motivos por los que luchar.





jueves, 1 de mayo de 2014

Entre tus brazos

Aunque me duerma 
entre tus brazos  
no ceses el canto 
que mi sueño se eleva 
al horizonte más alto                
gracias a tu abrazo.  

Aunque ya llega  
el silencio cansado 
que anuncia el paso 
de una mañana nueva 
no tengas reparos 
en seguir soñando.
  
Aunque la prueba 
te deje pensando 
que ya es demasiado 
respira y recuerda 
el porqué formulado 
en el ayer del pasado. 

Aunque las estrellas 
despierten sin halo, 
no olvides mi mano 
que quiere que sepas 
que merece, sin dudarlo, 
la pena vivir soñando.

martes, 1 de abril de 2014

Abril

Demasiado rápido has venido 
pero qué tiempo tan esperado: 
se empieza a despedir del frío 
y ver llegar, a lo lejos, el verano. 
  
Enséñame los colores que has traído, 
que los grises se han desgastado, 
no te entretengas mucho en dejarlos 
correr libres por todo el barrio. 
  
Desata la creatividad que ha escondido 
la rutina de estos noventa días del año, 
comienza a llenar todos estos actos vacíos 
en los que el sinsentido se ha acumulado. 
  
Que comience el gran estallido 
que da primavera a tus manos, 
que de alegría no sean privados 
esos rincones más desolados. 


viernes, 21 de marzo de 2014

Suave inspiración de musas

En la oscuridad de la noche
te busco como a la Luna,
que ilumina el horizonte
sin saber que alumbra. 
Pronuncio tu nombre
al vacío, con dulzura,
esperando que esas voces
esta vez sean tuyas. 
Ahora soy yo la que esconde
ingenuos miedos y las dudas
que en este silencio oyes
y, aunque las calle, escuchas. 
Te persigo en este bosque,
suave inspiración de musas,
te necesito en el desorden
de esta ausencia tuya. 
Solo tú la verdad conoces
de cada una de mis luchas,
cómo mantenerme a flote
en este mar de envergadura. 
Cuando me rindo al borde
del cansancio y la amargura
te descubro entre las flores
que crecen tras las dunas. 
Con tu paz trazo el roce
de los pasos que susurras,
te encuentro en mis pasiones
que en verdad son solo tuyas.
María Armas López de Vergara 


domingo, 9 de marzo de 2014

Ruedas

Existen los necesitados de vida.
Son quienes te piden fuego o un cigarrillo con la profunda esperanza de llegar a rozar una conversación.
Detrás de su interés por saber la hora necesitan tener la certeza de que todavía existen, que -aunque la sociedad les quiera callar- aún tienen voz. Más allá de su preocupación por la hora del partido de fútbol, se esconde la impotencia de quien se siente invisible. 
La mayoría pasan desapercibidos, pero se encuentran entre toda la gente que ves cada día.
Otros, por ejemplo, viven enjaulados con los que como ellos comparten una gran experiencia de la vida, cargando todo lo que conlleva tener esas sabias arrugas...


Mirar  desde la ventana, 
cómo se pasa la vida, 

mirar desde una silla 

sin poder mover las piernas. 


Mirar desde la ventana, 

y recordar con melancolía 

la esperanza envejecida 

de la joven flor del pasado. 


Mirar desde la ventana, 

los  colores que animan 

y olores que contagian 

la alegría por la acera. 


Mirar desde la ventana, 

observar la rutina diaria 

de los que  caminan 

libremente sin silla de ruedas.  
Hace algún tiempo... 
A ellos







domingo, 5 de enero de 2014

Rompamos las cadenas

Rompamos las cadenas que nos atrapan 
esas que discretamente nos rodean, 
que, eslabón a eslabón, nunca cesan 
de tener nuestra imaginación anclada. 

Rompamos las cadenas que nos atrapan, 
aquellas que con cada miedo ciegan 
los auténticos deseos con los que sueña, 
cada alborada madrugada, el alma.  

Rompamos las cadenas que nos atrapan, 
las que nos esclavizan y nos pesan, 
las que en nosotros mismos nos encierran, 
las que nos excusan de hacer lo que hace falta.  

Rompamos las cadenas que nos atrapan,  
que nos provocan soledad en una escena: 
cada individuo forma una multitud dispersa, 
no puede ver a tantos que a su lado avanzan.  


Rompamos las cadenas que nos atrapan, 
las tuya, las mías, las de él y ella, las nuestras. 
Las que nos unen y -a su vez- alejan, 
nos separan de otros y a ellos nos atan. 

 Rompamos las cadenas que nos atrapan 
en un mundo que pequeño nos queda. 
Egoísmos, trampas y cobardías fuera 
que si estamos juntos podremos quitarlas.
María Armas López de Vergara

    

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Atraparé la Luna

A todos los que de alguna manera forman parte de mi vida.  
A todos los que han dejado una huella, profunda o inapreciable, al cruzarse nuestra historia o compartir mi camino. Gracias por enseñarme tanto.












Atraparé la Luna, descubriré el mundo 
y todo cuanto existe a tu lado. 

Abriré los ojos, me sentaré contigo 

para que me enseñes, despacio, 

el tesoro de la vida, lo bueno y lo malo. 

Saludaré a cada estrella que ilumine 

desde el firmamento cada paso, 

que de luz a la temida oscuridad, 

 acompañe a la incomprendida soledad. 

Atraparé los sueños que cultivemos 

en el camino de la esperanza 

cuando un día, de repente, echen a volar. 

Los cuidaré con tu cariño 

para que nos lleven, cuando crezcan, 

a disfrutar de los nuevos mares, 

a sumergirnos en otras profundidades. 

Atraparé tus luchas, de joven y niño, 

tus muertes y vejez, tu enfermedad, 

porque en cada uno de mis fracasos 

nunca me ha faltado una mano 

que me ayuda a seguir y levantar.

Quiero que sepas que es verdad, 

 que merece la pena confiar. 

Atraparé las palabras, cada canto 

que suene en mi caminar. 

Cada abrazo, cada encuentro, 

la experiencia, los abrazos, 

la distancia y el momento 

en el que después de tanta 

espera, al fin te pueda tocar.

Atraparé con atención y cuidado, 

todas las huellas me que dejas 

muy profundas o inapreciables, 

ya que cada una de ellas forma 

ahora parte de mi ser y de mi historia. 

Caminaré alegre, agradeciendo 

todo lo que, de alguna manera, me das. 

Atraparé la Luna, descubriré el mundo 

y todo lo que existe a nuestro lado. 

Atraparé la Luna, amaré el mundo,

aún cuando no pueda verte a mi lado.

María Armas López de Vergara